Hasta 20 de septiembre, 2026
Sauul hamett
Bajo la niebla, fantasmas florecen
"No puedes construir nubes. Y es por eso que el futuro que sueñas nunca se hace realidad."
Sui Ishida, Tokyo Ghoul (2011)
En la alcaldía Tláhuac, el hogar familiar de Sauul hamett (CDMX, 1998) se sitúa en las inmediaciones del Tempiluli, un área natural protegida con remanentes lacustres. Bajo el flujo de las transiciones políticas locales, en ese territorio se ha consolidado una dinámica violenta de especulación, edificación y demolición; con mayor intensidad desde la construcción de la Línea 12 del Metro, se ha convertido tanto en un vertedero ilegal de cascajo como en un asentamiento irregular.
En sus derivas por estos paisajes, Sauul recolectó restos materiales —desde escombros hasta elementos naturales— que reflejan la memoria del entorno urbano en transformación. A partir de esos fragmentos, el artista presenta aquí una grieta personal: aquello que alguna vez simbolizaba el anhelo de tener un espacio propio ha sido neutralizado por procesos sistemáticos de despojo y reconfiguración territorial. Los proyectos habitacionales en la zona recurren con frecuencia a la autoconstrucción como estrategia, lo cual emerge de la urgencia por hacerse de “un lugar". Al quedar frecuentemente inconclusas o en deterioro, estas construcciones habitan un espacio nebuloso donde convergen la nostalgia por el sueño original y la ilusión de su posible consolidación.
Concebida como una presencia urbana fantasmal, la instalación opera desde una levedad que oscila entre la realidad y la añoranza de un futuro estable. Pese a su desgaste, los elementos que la componen persisten como huellas de una geografía urbana cíclica. Estas ensoñaciones especulativas se configuran como fantasmas florecientes: el artista imagina un paisaje en tensión que reclama y reintegra tanto la naturaleza como el escombro a un mismo ciclo orgánico. Esta propuesta se inscribe en una noción de esperanza crítica —concepto contemporáneo que propone un balance entre el optimismo y el análisis profundo— para lanzar un conjuro poético que invoca la esperanza e ilusión que aún perviven bajo la niebla.
Curaduría: Karol Wolley Reyes
Esta propuesta surgió de la revisión de portafolios de estudiantes que el equipo curatorial realizó, en noviembre del año pasado, a la Facultad de Artes y Diseño (UNAM), plantel Taxco, gracias al apoyo del Programa para Actividades Especiales de Cooperación Interinstitucional (PAECI). La instalación de hamett, se inscribe en el programa de El gabinete, un espacio que alberga y promueve proyectos expositivos de artistas en procesos educativos, recién egresadxs o colectivos independientes de nuevas generaciones. Uno de los objetivos de este año es presentar propuestas descentralizadas de la escena artística de la capital con proyectos artísticos de otros territorios de la República.
Sauul hamett (Ciudad de México, 1998)
Originario de la Ciudad de México (1998), Sauul hamett pasó sus primeros años en Tláhuac, donde tuvo un periodo de introspección en talleres de filosofía que le permitió desarrollar interés por la creación artística. En 2015, realizó una carrera técnica en propagación de plantas y diseño de áreas verdes. Posteriormente, cursó la licenciatura en Artes Visuales en la Facultad de Artes y Diseño de la UNAM. Desde entonces, ha participado en exposiciones colectivas en distintos estados de México. Su investigación formal retoma sobre todo la escultura, pues le sirve para reflexionar sobre cómo el espacio y el paisaje son entes que modifican y permean la conducta, así como el desarrollo del ser humano.
Agradecimientos:
Santiago Mitchell Camacho Aguilar, Inés Gómez Pineda, Michelle Newball Grajales, Idaid Rodríguez Romero, Willi Jairo Rodríguez, Museo Universitario Arte Contemporáneo (UNAM).



Imágenes: Cortesía de Sauul hamett

